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13 enero, 2011

¡Oh, Divino Maestro!



Asato Mä Sadgamaya
Tamaso Mä Jyotir Gamaya
Mrityor Mä Amritam Gamaya

Condúcenos de lo asat a lo sat
Condúcenos de la oscuridad a la luz
Condúcenos de la muerte a la inmortalidad

(Brihadaranyaka Upanishad - I.iii.28)

01 diciembre, 2010

Brihadaranyaka Upanishad: IV Brahmana


IV BRAHMANA
Cuando Yagñavalkya iba a entrar en otro estado, dijo a Maitreyi: “Me voy de mi casa (del bosque); así pues, lleguemos a un acuerdo entre tú y Katayani (mi otra esposa).”

Maitreyi respondió: “Mi señor, si toda esta tierra, llena de riqueza, me perteneciera, ¿acaso esto me haría ser inmortal?” “No”, replicó Yagñavalkya, “como la vida de los ricos, así será tu vida, pues no hay esperanza de inmortalidad por medio de la riqueza”.

Entonces Maitreyi exclamó: “¿Para qué quiero todo esto si con ello no voy a alcanzar la inmortalidad? Dime lo que mi Señor sabe de la inmortalidad. ”


Yagñavalkya replicó: “En verdad me eres querida, pues tus palabras están llenas de amor. Ven, siéntate, yo te lo explicaré: retén bien lo que te voy a decir”. Entonces dijo: “En verdad un esposo no es amado por su mujer, pues sólo cuando se ama al Ser el esposo es verdaderamente amado. Ciertamente una esposa no es amada por su marido, sólo cuando se ama al Ser la esposa es verdaderamente amada. “En verdad los hijos no son amados por sus padres, pues sólo cuando se ama al Ser los hijos son verdaderamente queridos. “En verdad la riqueza no es amada por los ricos, pues sólo cuando se ama al Ser la riqueza es verdaderamente querida. “En verdad la casta de los brahmines no es amada por ellos, pues sólo cuando se ama al Ser, la casta de los brahmines es verdaderamente amada. “En verdad la casta de los Kshatra no es querida por ellos, pues sólo cuando se ama al Ser la casta de los Kshatra es verdaderamente querida. “En verdad los mundos no son amados por los hombres, pues sólo cuando se ama al Ser los mundos son verdaderamente queridos. “En verdad los Devas no son amados, pues sólo cuando se ama al Ser los Devas son verdaderamente amados. “En verdad las criaturas no son amadas, pues sólo cuando se ama al Ser las criaturas son verdaderamente queridas. “Ciertamente no hay nada que puedas amar, pues sólo cuando amas al Ser, todo se convierte en objeto de tu amor. “El Ser tiene que ser visto, oído, percibido y conocido, ¡oh Maitreyi! Cuando vemos, oímos, percibimos y conocemos al Ser, todo lo demás es verdaderamente conocido.
“Quien busque la casta de los brahmines fuera del Ser, deberá ser abandonado por los demás brahmines. Quien busque la clase de los Kshatra fuera del Ser, deberá ser abandonado por los demás Kshatras. Quien busque a los Devas fuera del Ser, deberá ser abandonado por los demás Devas. Quien busque a las criaturas fuera del Ser, deberá ser abandonado por las demás criaturas. La casta de los brahmines, la casta de los brahmines, la casta de los Kshatra, los mundos, los Devas, las criaturas y todo lo que existe es el Ser.

“Igual que los sonidos de un tambor cuando es tocado no pueden ser atrapados físicamente, sino captados por el oído;

“y al igual que los sonidos de una concha no pueden ser atrapados físicamente, sino captados por el oído;

“y al igual que los sonidos de un laúd no pueden ser atrapados externamente, sino captados por el oído;

“y al igual que las nubes de humo surgen solas de un fuego encendido con combustible húmedo, así, en verdad, oh Maitreyi, ha surgido del aliento de este gran Ser lo que conocemos como Rig-veda, Yagur-veda, Sama-veda, Atharvangirasas, Itihasa (leyendas), Purana (cosmogonías), Vidya (conocimiento), los Upanishads, Slokas (versos), Sutras (reglas de prosa), Anuvyakhyanas (glosas) y Vyakhyanas (comentarios). Unicamente de él surgió la sabiduría.

“Como las aguas encuentran su centro en el mar, igual que el tacto se encuentra en la piel, todos los gustos en la lengua, todos los olores en la nariz, todos los colores en el ojo, todos los sonidos en el oído, todos los preceptos en la mente, todo el conocimiento en el corazón, todas las acciones en las manos, todos los movimientos en los pies, así todos los Vedas se encuentran en el habla.

“Como un terrón de sal que echado en el agua se disuelve en ella y ya no puede ser tomado de nuevo, así, oh Maitreyi, este gran Ser, infinito, ilimitado, no consiste en nada más que puro conocimiento; surge de estos elementos y se funde de nuevo con ellos. Cuando él desaparece, desaparece con él todo el conocimiento; así lo digo, oh Maitreyi.”


Entonces Maitreyi exclamó “Señor, estoy confundido por lo que acabas de decir. ¿Por qué dices que cuando el Ser se va, ya no hay más conocimiento?” Pero Yagñavalkya replicó: “Oh Maitreyi, no digo nada que pueda confundir. En verdad, oh amada, el Ser es imperecedero, pues su naturaleza es indescriptible. “Cuando hay dualidad, uno ve al otro, uno huele al otro, uno oye al otro, uno saluda al otro, uno percibe al otro, uno conoce al otro, pero cuando el Ser está en la unidad esencial, ¿cómo puede ver a otro, cómo puede oír a otro, cómo puede saludar a otro, cómo puede percibir a otro, cómo puede conocer a otro? ¿Cómo se puede conocer a Aquel por el cual todo es conocido?”

-Brihadaranyaka Upanishad
Fragmento: Cuarto Brahmana

24 septiembre, 2010

1180 Upanishads



La disciplina espiritual se basa en los sagrados Shastras. Éstos no pueden ser dominados en poco tiempo, sus enseñanzas no pueden ponerse en práctica hablando de ellos. Su mensaje se encuentra resumido en los Upanishads, y de ahí que éstos sean venerados como autoridad. No son producto de la inteligencia humana: son los susurros de Dios al hombre. Son parte de los eternos Vedas, los cuales brillan gloriosamente en cada una de sus partes. Los Upanishads son auténticos y tienen autoridad por el hecho de compartir la gloria de los Vedas. Su número era de 1180, pero a través de los siglos muchos de ellos desaparecieron de la memoria humana y sólo 108 han sobrevivido hasta ahora. De éstos, 10 han alcanzado gran popularidad debido a la profundidad y valor de su contenido.


El sabio Vyasa clasificó los Upanishads y los distribuyó entre los cuatro Vedas. El Rig Veda tiene 21 partes y cada una de ellas contiene un Upanishad. El Yagur Veda tiene 109 ramas y 109 Upanishads. El Atharva Veda tiene 50 partes y un Upanishad por cada una, y el Sama Veda cuenta con 1000 partes y un Upanishad distribuido en cada una. De esta manera distribuyó Vyasa los 1180 Upanishads entre los cuatro Vedas.


Shankaracharya, al seleccionar diez de ellos para escribir sus comentarios, elevó su nivel y con ello esos diez Upanishads llegaron a ser especialmente importantes. Estos diez significan para la humanidad el ascenso o la caída. Todos los que buscan el bienestar y el progreso humano sienten actualmente aprensión acerca de que incluso estos diez puedan ser olvidados, pues el hacerlos a un lado llevaría al desastre moral y espiritual. Sin embargo, no hay razón para estos temores. Los Vedas nunca sufrirán ningún daño. Los eruditos y los hombres de fe deben decidirse a presentar ante la humanidad al menos estos diez, que son: Isa, Kena, Katha, Prasna, Mundaka, Mandukya, Thaitiriya, Aithareya, Chandogya y Brhadaranyaka.


Los 98 restantes son los siguientes: Brahma, Kaivalya, Svethasva, Jabali, Hamsa, Garbha, Aruni, Paramahamsa, Amritanada, Narayani, Amritabindu, Atharvasikha, Atharvasira, Kasitara, Maitrayani, Nrisimhatapani, Brahmajabala, Maitreya, Kalagnirudra, Sulabha, Mantrika, Kshiti, Niralamba, Sarvahara, Vajrasuchika, Subharahasya, Thejobindu, Narabindu, Dhyanabindu, Brahmavidya, Atmabodhaka, Yoga, Thatva, Naradaparivrajaka, Brahamana, Sita, Yogachudamani, Nirvana, Mandala, Dakshinamurti, Skanda, Sarabha, Adwaita, Tharaka, Mahanarayana, Sowbhagyalakshmi, Saraswathirahasya, Mutkiha, Bhavaricha, Ramathapana, Ramarahasya, Mugdali, Vasudeva, Pingala, Sandilya, Mahabhikshuka, Yogasiksha, Sanyasa, Thuriyathita, Parmaparivrajaka, Nararimha, Akshamalika, Anapurna, Ekakshara, Akshika, Adhatya, Surya, Kundisakhya, Atma, Savitri, Parabrahma, Pasupata, Thiruparathapana, Avadhuta, Tripura, Devi, Bhavana, Katha, Yogakundali, Rudrardaya, Rudraksha, Bhasma, Darsana, Ganapati, Tahasata, Mahavakya, Panchabrahma, Gopalatapani, Pranagnihotra, Garuda, Krishna, Dattatreya, Varaha, Yajnavalkya, Sathyayana, Avyekta, Hayagriva y Kalisantarana.


Los Upanishads también han inspirado otras obras sobre geografía, astronomía, astrología y teoría económica y política, así como también los 18 Puranas, incluyendo los Skanda, Shiva, Garuda y otros. Los Vedas y los Upanishads son la base misma del Sanathana Dharma.

 - 11 Upanishads, Estudio práctico de la realidad última
Bhagavan Sri Sathya Sai Baba

19 mayo, 2010

Sarvasar Upanishad


...   Este Upanishad comienza con la oración a la fuerza divina implorando ayuda; luego viene la indagación, y luego las preguntas. Con una oración, las preguntas no son simple curiosidad; con la oración se convierten en una sincera indagación... [...] la Existencia es irracional, mística -un misterio. por favor, no te aferres a lo que te digo; más bien, aférrate a aquello que te haya inducido a hacer. ¡Hazlo! y algún día te darás cuenta del significado de todo lo que te he dicho....

Osho: That are You




¡Que AUM, lo Supremo,
nos guarde a ambos,
maestro y discípulo!
¡Que nos nutra a ambos!
¡Esforcémonos juntos,
dejemos que nuestro aprendizaje refulja
y no odiemos a nadie!
AUM
Paz, paz, paz.

****
¿Qué es esclavitud? ¿Qué es libertad?
¿Qué es vidya —correcto aprendizaje—  y qué es avidya —el falso aprendizaje?
¿Cuáles son estos tres estados:  vigilia, sueño con sueños, sueño profundo y turiya —el cuarto?
¿Cuáles son estos cinco koshas —cuerpos—: cuerpo de alimento, vital, mental, causal y de dicha?
¿Cuáles son los significados de:  "hacedor", ser vivo,  panchvarga —los cinco grupos—, kshetragya —conocedor del campo—, sakshin —el presenciador—, kutasha —lo supremo— y antaryami —lo inminente?
De igual manera ¿qué son estos tres: el Yo, el Yo supremo y maya —el mundo de las apariencias?

El Yo o alma es ambas cosas: Dios y ser viviente.
Pero el cuerpo —que no es el alma— resulta infectado por
la sensación de ego y a esto lo denominamos "vivir la esclavitud del ser".
La desaparición de este ego es lo que denominamos "libertad".
Aquello que hace surgir al ego, es llamado avidya —falso aprendizaje.
Aquello que conduce a la desaparición del ego es denominado vidya —correcto aprendizaje.

El estado en el que el alma,
con la ayuda de las energías del sol y de otros dioses y mediante la utilización instrumental de estos catorce: mente, intelecto, materia mental, ego y los diez órganos de los sentidos,
se vuelve sensible al sonido, al tacto y a las demás sensaciones, es denominado "estado de vigilia".
Cuando el ser vivo, debido a los deseos insatisfechos del estado de vigilia,
se vuelve sensible al sonido, al tacto y a los demás objetos sensoriales —incluso en ausencia de estos últimos—
es denominado "estado de sueño con sueños" del Yo o alma.
El estado de sueño profundo es aquél en el que los catorce órganos están quietos y tranquilos
y en el que el Yo o alma es insensible al sonido, al tacto y a los demás objetos de los sentidos.
Aquél que es consciente de la creación y disolución de estos tres mencionados estados
—vigilia, sueño con sueños y sueño profundo—,
pero que se encuentra más allá de toda creación o destrucción,
es conocido como turiya, el cuarto estado de consciencia, el estado de turiya.

El conjunto de envolturas compuesto de
alimento nutriente en forma de cuerpo físico es denominado anamaya kosha o cuerpo de alimento.
Las catorce clases de vientos —energía vital, etc...—
que circulan por el cuerpo son denominados pranayama kosha o cuerpo vital.
Cuando el Yo  —morando en el cuerpo de alimento y en el cuerpo vital— piensa mediante la utilización instrumental de los catorce órganos —mente, etc..— aplicados a objetos tales como: sonido, olfato, tacto, etc.. es llamado manomaya kosha o cuerpo mental.
Cuando el Yo, unidos a los citados tres cuerpos, conoce mediante la inteligencia,
es llamado vigyanamaya kosha o el cuerpo causal.
Cuando el Yo, en unión de los cuatro mencionados cuerpos —de alimento, vital, mental y causal— mora en su primitiva y causativa ignorancia es denominado anandamaya kosha o cuerpo de dicha.

En el contexto de placer y dolor, el deseo de objetos que generan placer es llamado "sentido del placer",
mientras que la aversión a los objetos causantes de dolor es denominada "sentido del dolor".
Y debido a lo que uno hace para obtener placer y evitar el dolor, es llamado "hacedor".
Los cinco objetos: sonido, tacto, forma, sabor y olor son las causas del placer y del dolor.
Cuando el Yo, persiguiendo acciones virtuosas o pecaminosas,
se identifica a sí mismo erróneamente con el cuerpo, entonces es llamado "ser enfermo".

Panchvarga —los cinco grupos—
es el agrupamiento de mente, aliento vital, deseo, esencia y virtud con sus asociados.
Un ser identificado con la naturaleza de panchvarga no puede liberarse de ella sin  concimiento o sabiduría.
La enfermedad que se origina en los elementos sutiles —la mente y los demás—
parece que envuelve al Yo y es llamada "cuerpo simiente"; también es llamada  "nudo" o "complejo" del corazón.
La consciencia que mora en su interior es llamada kshetragya —el conocedor del campo.

Eso que es consciente de la creación y disolución del conocedor, de lo conocido y de lo cognoscible,
pero que en sí mismo trasciende toda disolución y creación, es denominado sakshin —el Yo presenciador.
Eso que mora en la mente de todos los seres,
desde Brahma —el creador— hasta una hormiga, aquello que vive eternamente incluso tras la destrucción de sus cuerpos burdos y sutiles, es llamado kutasha —el morador de la cumbre.
De entre el kutasha y sus diferentes formas, el Yo, por mor de la realización de su naturaleza,
permea el cuerpo como el hilo que ensarta el collar, y es denominado antaryami —el inminente.

Cuando el Yo como consciencia, siendo verdad, conocimiento, infinitud y dicha,
se encuentra vacío de todos sus atributos y libre de todas sus formas,
brilla como el oro puro al igual que un brazalete o una corona,
es llamado Tvam o Tú.

El Brahman es verdad, infinitud y conocimiento.
Eso que es indestructible es la verdad.
Eso que no perece ni tan siquiera tras la destrucción del espacio, del tiempo, etc,
Es llamado avinashi —lo imperecedero.

La eterna consciencia, en sí misma más allá de toda creación y destrucción, es denominada conocimiento.
La consciencia, que es completa y que lo impregna todo,
que permea todo el cosmos como la arcilla permea todos los artículos hechos de arcilla,
como el oro que permea todos los artúclos hechos de oro,
como el hilo que permea todos los artículos hechos de hilo,
es llamada "infinitud".

Eso que es conocido como consciencia dichosa, eso que es un océano de gozo infinito,
eso que es la naturaleza misma de la felicidad eterna,
es denominado "dicha".

Estas cuatro —verdad, conocimiento, infinitud y dicha— son sus caraterísticas.
Aquello que es inmutable, a pesar de los objetos simbólicos como el espacio, el tiempo, etc,
es denominado Tat o Eso, y equivale a Paratma o Yo Supremo.

Eso que no tiene comienzo y que nunca acaba, eso que ni es ser ni no-ser,
eso que es considerado como la energía más pura,  eso es denominado maya —el mundo mágico.
No puede ser descrito de niguna otra forma, excepto esta.
Este maya se parece a la ignorancia, mezquina e irreal,
pero es considerada por las personas engañadas de todos los tiempos —pasados, presentes y futuros— como real.
Por lo tanto, decir que es así o asá no puede explicar su verdadera naturaleza.

Nunca he nacido como cuerpo.
No soy los diez sentidos.
No soy ni intelecto, ni mente, ni ego eterno.
Soy mi propia naturaleza eternamente pura, sin el aliento vital ni la mente.
Soy el que todo lo presencia, sin intelecto.
Soy mi propia naturaleza eternamente sabia.
No hay, respecto a ello, duda alguna.
No soy el "hace", no soy el que consume.
Simplemente soy el presenciador de la naturaleza.
Debido a mi proximidad al cuerpo, etc, ellos tienen la sensación de ser conscientes y actuan en función de ello.
Más allá de toda sombra de duda,
soy la dicha eterna, infinita, quieta,
el puro Yo o alma que todo lo sabe por y para siempre.
Impregno todos los seres vivientes como alma que todo lo presencia.

Soy Brahman —eso que está más allá de todo conocimiento—, conocido por todo el Vedanta .
Ni soy éter ni aire, ni nada que parezca ser.
No soy forma, ni nombre, ni acción,
sino sólo Brahman que es sat-chit-ananda —existencia, consciencia y dicha.
Si no soy el cuerpo, ¿cómo voy a estar sujeto a nacimiento y muerte?
Si no soy el aliento vital, ¿cómo puedo sentir hambre o sed?
Si no soy la mente, ¿cómo puedo sentir tristeza o apego?
Si no soy el "hacedor", ¿cómo puedo sentirme esclavo o libre?
Éste es el misterio.

Aquí termina el Sarvasar Upanishad.

15 abril, 2010

Kena Upanishad


Estos Upanishads son eternos. No pertenecen a ningún país, a ninguna religión. No pertenecen ni pueden pertenecer a nadie. pertenecen solamente a aquellos que están dispuestos a saltar al vacío... [...] He elegido hablar de los Upanishads porque para mí representan unas de las más puras expresiones posibles de lo Supremo -si es que es posible alguna...
(Osho: The Suprem Doctrine)


 AUM


¡Que Brahma nos proteja! ¡Que nos nutra!
¡Que nos proporcione energía!
¡Que mediante este estudio nos iluminemos!
¡Que nunca nos odiemos!



AUM
Paz, paz, paz.


AUM
¡Que mis extremidades sean fortalecidas!
¡Que también mi prana, mi habla, mi vista y todos mis órganos de los sentidos sean fortalecidos!
La Existencia entera es el Brahman de los Upanishads.
¡Que nunca reniegue del Brahman! ¡Que el Brahman nunca me rechace!
¡Que nunca haya rechazo alguno!
¡Que, al menos de mi parte, nunca reniegue!
Sean cuales sean las virtudes contenidas en los Upanishads,
¡Que se apliquen en mí, devoto del atman!
¡Que arraiguen en mí!



AUM
Paz, paz, paz.


***

¿Por los deseos de quién, impelida por quién, arde la mente por sus objetos?
¿Impelido por quién, realiza el prana —la fuerza vital— su función?
¿impelidos por quién hablan los hombres?
¿Qué deva, qué dios, dirige los ojos y los oídos?
El atman es el oído del oído, la mente de la mente, el habla del habla, el prana del prana, el ojo del ojo.
Los sabios, al separar el atman de las funciones sensoriales, se elevan por encima de la vida de los sentidos y alcanzan la inmortalidad.
Los ojos no pueden aproximársele, ni tampoco el habla ni la mente.
Por lo tanto, no le conocemos ni sabemos cómo enseñarlo.
Es diferente de lo conocido y diferente de lo desconocido.
Así lo oímos de nuestros predecesores que nos enseñaron.
Eso que el habla no puede revelar, pero que es revelado por el habla,
eso y sólo eso, conócelo como el Brahman,
no esto —los objetos— que la gente reverencia aquí.
Lo que la mente no abarca, pero que es revelado por la mente,
eso y sólo eso, conócelo como el Brahman,
y no esto que la gente reverencia aquí.
Lo que la vista no puede ver, pero aquello que la vista ve,
eso y sólo eso, conócelo como el Brahman,
 no esto que la gente reverencia aquí.

Lo que el oído no puede oír, pero que el oído escucha,
eso y sólo eso, conócelo como el Brahman,
y no esto que la gente reverencia aquí.

Lo que el prana no revela, pero que es revelado por el prana,
eso y sólo eso, conócelo como el Brahman,
y no esto que la gente reverencia aquí.
Si crees conocer bien al Brahman, entonces sabes muy poco de él,
porque la forma de Brahman que ves como condicional en todos los seres y dioses, no es más que una nimiedad.
Así pues, deberías indagar más sobre el Brahman.
Yo no creo conocerle, ni creo no conocerle, y no obstante le conozco.
El que sabe que Él es distinto de lo conocido y de lo desconocido, ése Le conoce.
Le conoce quién no Le conoce, y no le conoce quién Le conoce.
Para el hombre de verdadero conocimiento, Él es lo desconocido, mientras que para el ignorante es lo conocido.
De hecho, aquél que Le realiza en y en cada bodh —latido— de conocimiento y consciencia, ése alcanza la inmortalidad.
A través del atman, alcanza fortaleza y vigor y mediante Su conocimiento, inmortalidad.
Aquél que Le realiza aquí, en este mundo, obtiene la verdadera vida.

¡Grande es la pérdida del que no Le realiza!

Al descubrir al atman en cada ser viviente, los sabios, muriendo a este mundo de experiencias, se vuelven inmortales.
La historia dice que Brahman obtuvo una victoria para los devas y aunque la victoria era debida a Brahman, los devas, sintiéndose eufóricos, pensaron: "Esta victoria es nuestras; esta gloria nos pertenece".

Brahman llegó a enterarse de su vanidad y apareció ante ellos, pero los devas no comprendieron quién era aquél Yaksha —semi-dios.

Se dirigieron a Agni —el fuego—, diciéndole: "¡Oh Jatadeva! Averigua quién es ese Yaksha".

"Sí", dijo Agni.

Agni se dirigió al Yaksha y éste le preguntó quién era. Agni le replicó: "Soy Agni, también conocido como Jatadeva —casi omnisciente".

"¿Qué energía posees, tú con tanta fama?", le preguntó el Yaksha.

"En esta Tierra, puedo quemarlo todo, sea lo que sea", replicó Agni.

El Yaksha colocó ante él una paja y le dijo: "¡Consúmela!"

Agni, rápidamente, lo intentó, pero no puedo quemarla. Entonces se retiró y les dijo a los devas: "No puedo saber quién es este Yaksha".

Entonces se dirigieron a Vayu.

"¡Oh Vayu! Por favor, averigua quién es este Yaksha".

"Sí", contestó Vayu.

Vayu se dirigió al Yaksha y éste le preguntó quién era. Vayu le replicó: "Soy Vayu, también conocido como Matarisva —el que transporta la atmósfera".

"¿Qué energía posees, tú con tanta fama?", le preguntó el Yaksha.

"En esta Tierra, puedo derribarlo todo, sea lo que sea", replicó Vayu.

El Yaksha colocó ante él una paja y le dijo: "¡Muévela!"

Vayu, rápidamente, lo intentó, pero no puedo moverla. Entonces se retiró y les dijo a los devas: "No puedo saber quién es este Yaksha".

Entonces se dirigieron a Indra.

"¡Oh Maghavan! Por favor, averigua quién es este Yaksha".

"Sí", contestó Indra y se dirigió al Yaksha. Pero éste desapareció de su vista.

Y en aquél mismo lugar apareció una mujer, la maravillosamente efulgente Uma, la hija de Himavat, la montaña vestida de nieve. Y a ella le preguntó: "¿Quién puede ser esta Yaksha?"

"Este Yaksha era el Brahman" , dijo Uma. "Mediante la victoria del Brahman obtuvisteis esta gloria".

Y fue por esas palabras de Uma que Indra comprendió que el Yaksha era el Brahman.

Por tanto, esos dioses —Agni, Vayu e Indra— son superiores a los demás dioses, porque fueron los que más se aproximaron al Brahman, porque fueron los primeros en conocerle como Brahman.

Y por lo tanto, Indra es superior a los demás dioses porque fue el que más se acercó a Yaksha; él fue el primero en conocerle como Brahman.

Esta es la enseñanza respecto a Brahman. Es como un destello de luz, es como un parpadeo. 
Esto es en referencia al adhidaivatam —su aspecto como manifestación cósmica.
Ahora se le describe como adhyatma, su aspecto manifestado en el hombre:
la mente se dirige hacia el Brahman a toda velocidad. También gracias a su mente,
el Brahman es imaginado y recordado como siempre cercano.
Brahman es conocido por el nombre de Tatvanam —Eso—, de modo que ha de meditarse en Él como Tatvanam —Eso.
Todos los seres aman al que conoce así al Brahman.

"Señor, enséñame el Upanishad".

"El Upanishad te ha sido enseñado. Te hemos enseñado el Upanishad en relación a Brahma"
El sostén de los Upanishads son: austeridades —tapas—, auto-control —daman— y dedicación plena —karma.
Los Vedas son sus extremidades y la verdad es su morada.
Aquél que lo realiza —aquél que conoce al Brahman— destruye los pecados y se establece firmemente en Brahman, el infinito, dichoso y supremo.


12 abril, 2010

El Significado del Upanishhat


Upa significa "cerca", ni significa "abajo" o "debajo", shat significa "sentado". Por lo tanto Upanishad (Upanishhat) significa que los estudiantes debieran sentarse cerca del maestro y estudiar con reverencia y humildad. Su conocimiento no puede ser impartido desde lejos, por libros o por lecturas y aprendizaje esporádicos. Uno deberá estar cerca -estar constantemente involucrado en el aprendizaje antes que el conocimiento y la sabiduría del Upanishad se le revele al buscador. El término Upanishad denota el estudio y la práctica de la verdad innata.

¿Por qué un estudiante debe estar cerca de un guru o maestro? La educación se imparte sobre la base de Quien es el maestro y no de Lo que diga el maestro. Es educación de vida, experiencia de vida y ha de ser aprendida de la vida misma. El guru puede ser una persona, nuestra propia experiencia, la naturaleza toda o el guru interno. Lo importante es que nos sentemos con humildad y aprendamos del guru.


Los estudiantes deben sentarse cerca del maestro. El maestro se sienta a un nivel algo más alto y los estudiantes, más abajo. El conocimiento fluye hacia abajo del mismo modo en que lo hace el agua. El aspirante espiritual tiene la obligación de acercarse a los sabios maestros y mayores con un espíritu de humildad y reverencia. 
-Baba


Si se me preguntara bajo qué cielo ha reflexionado con mayor profundidad la mente humana acerca de los más grandes problemas de la vida, yo señalaría hacia India. Y si me preguntara a mí mismo de qué literatura podríamos extraer, aquí en Europa, el remedio que es más necesario para hacer nuestra vida interior más perfecta, más completa, más universal, yo apuntaría hacia los Upanishads.
Los Upanishads son como la luz del amanecer, como el puro aire de las montañas, tan simples, tan ciertos, una vez que se les entiende.
-Max Müller

Fuerza, fuerza es lo que los Upanishads me dicen desde cada página. Los Upanishads son un inmenso depósito de fuerza. Ellos llaman como una clarinada a todas las razas, a todos los credos, a todas las sectas, para que se pongan de pie y sean libres. Libertad, libertad física, mental y espiritual es la consigna de los Upanishads. 
-Swami Vivekananda

El Upanishhat



Cuando hierven leche y la cuajan, consiguen cuajo o yoghurt. Cuando el cuajo se bate, consiguen mantequilla. Ahora calientan esa mantequilla y obtienen ghee. Luego calientan el ghee -se mantendrá como ghee. La leche es el primer estado; el segundo estado es el cuajo; el tercero es la mantequilla y el cuarto es ghee. No hay otro que esté más allá de éste. De modo que el Veda es la leche, en tanto que el Vedanta es el final, el ghee, lo último.
-Baba




Los Upanishads representan las porciones de conclusión de los Vedas. La enseñanza que se basa en ellos se denomina Vedanta -significando la finalidad de los Vedas. Los Upanishads representan la sustancia y la meta de los Vedas. Se encuentra en ellos la esencia de todos los Vedas. Algunos de los Upanishads importantes con:
  • Isa
  • Kena
  • Katha
  • Prasna
  • Mundaka
  • Mandukya
  • Aitareya
  • Taittitiya
  • Chhandogya
  • Brihadaranyaka
  • Kauschitaki
  • Svetasvatara y
  • Maitrayani

04 abril, 2010

Las Cuatro Secciones de Cada Veda


Cada uno de los cuatro Vedas está dividido, además, en cuatro secciones principales.

-Mantra-Samhita o Mantra Kaanda consiste de mantras que son oraciones, himnos y conjuros dirigidos a varias deidades.

-Braahmana o Karma Kanda consiste de explicaciones de mantras o rituales. Guían a la gente para celebrar ritos sacrificiales. Su principal propósito es de enseñarle a la gente las reglas relacionadas con el yagya y los lineamientos relativos a su celebración.

-Aaranyaka o Upaasana Kanda consiste de interpretaciones filosóficas de los rituales y del significado interno de los mantras. Aaranyakas los libros forestales, los míticos textos selváticos, a los que también se hace referencia como el segmento de adoración y meditación. Ellos contienen principalmente mantras de los Braahmanas además de otros pasajes en poesía y prosa.

-Upanishad o Gyaana Kaanda es la porción más importante de los Vedas. Ellos contienen la esencia o la porción del conocimiento de los Vedas. La filosofía de los Upanishads es sublime, profunda, excelsa y conmovedora para el alma. Los Upanishads hablan de la identidad del alma individual con el Alma Suprema. Ellos revelan las verdades espirituales más sutiles y profundas. A los Upanishads también se hace referencia como Vedanta ya que están dispuestos al final de los Vedas. 

23 marzo, 2010

Kailvalya Upanishad


La indagación del Kailvalya Upanishad en la libertad suprema es el esfuerzo por conocer el secreto de la soledad total sin sentirse uno solitario... [...] Este es el secreto: cómo sentirse uno con todo el universo. Y si es posible sentirse unido a todo el universo, entonces uno es solitario sin la sensación de aislamiento. Este fenómeno es denominado kailvalya: soledad sin sentirse solitario.
(Osho: That are You)

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AUM

Que los diferentes miembros de mi cuerpo
—mi voz, mi nariz, mis ojos, mis oídos, mi fortaleza
y también los demás órganos de los sentidos—
sean nutridos y adquieran inteligencia.

Todos los Upanishads son manifestaciones del mismo Brahman.
¡Que nunca niegue al Brahman
y que el Brahman nunca reniegue de mí!
¡Que el dharma descrito en los Upanishads me pertenezca a mí, devoto de Brahman!
AUM
Paz, paz, paz.

***
 El sabio Asvalayan se acercó al Señor Parameshwar, el creador Brahma, y le dijo:
"¡Oh bendito! Enséñame el brahmavidya, la más excelsa ciencia de la realidad,
el sendero hollado siempre por las gentes de bien,
siempre oculto para el hombre.
Debido a él, los sabios, desembarazándose de todos sus pecados pasados,
alcanzaron el Purusha supremo, el Yo-búdico".

El gran señor Pitama, Brahma, le dijo:
"Conócelo mediante la fe, la devoción, la meditación y el yoga".

Ni mediante el trabajo, ni por estirpe, ni mediante riquezas,
sino solamente mediante la renunciación, se alcanza la inmortalidad.

Excediendo el mismísimo cielo, la Verdad última mora, radiante, en la cueva del corazón,
y el sincero buscador la alcanza.

Aquellos que han purificado su mente mediante la práctica del sanyas y del yoga,
aquellos que han comprendido el significado exacto de la ciencia espiritual contenida en el Vedanta de los Upanishads,
esos, por fin, son capaces de alcanzar el bramaloka, el mundo de Brahma.

Y, liberándose de todo, se esfuerzan por alcanzar la inmortalidad.
En un espacio lejos de cualquier molestia, descansando en una cómoda postura,
limpia y pura, con el cuello, cabeza y cuerpo alineados y en posición erecta; con una actitud mental de sanyas, habiendo controlado los sentidos, saludando al propio maestro, al gurú, con devoción,
meditan en el loto del corazón —el principio de devoción, inmaculado, puro, sin pesar, limpio y transparente.

De esta manera, mediante la meditación, alcanzan la realidad última,
la inimaginable e inmanifestada,
la primera de las infinitas formas, la siempre auspiciosa, la pacífica, la inmortal,
origen del creador, sin principio, evolución ni final; la única, no-dual, que todo lo permea, la consciencia, la dicha, la sin-forma, la maravillosa.

Mediatando en el Señor Parameshwar, el señor Supremo, el Todopoderoso, el de los tres ojos, el Siempre-silencioso consorte de la Madre Uma,
el meditador alcanza a Aquél que es el origen de toda manifestación,
el presenciador de todo, el que trasciende toda ignorancia.

Él es Brahma, Shiva, e Indra.
Es indestructible, supremo y auto-luminoso.
Es Vishnu, es Prana. Es el sol, el fuego. Es la luna.
Es todo lo que ha sido y todo lo que será, lo eterno.
Conociéndole, uno trasciende el aguijón de la muerte —no hay otra manera de alcanzar la libertad suprema.
Al vivirse uno mismo en todos los seres y experienciar a todos los seres en uno mismo,
se alcanza el Brahma más elevado —no hay otro medio.

Los sabios hacen de su consciencia el arani inferior, la varilla de (hacer fuego) agitar,
y del AUM, la varilla de agitar superior.
Y con la ayuda de ambos practican la agitación del conocimiento.
En el fuego del conocimiento, nacido de dicha fricción,
incineran todas sus máculas y alcanzan la liberación.

El Yo, engañado por maya, ejecuta todos sus actos identificándose con el cuerpo.
En el estado de vigilia es él, el Yo,
el que encuentra gratificación a través de los diversos objetos de disfrute: mujeres, vino, comida, etc.
En el estado de sueño con sueños, es el mismo ego individualizado el que experimenta placer y dolor en un campo de experiencias creado por su propia maya, la menos aprensiva a la realidad.
Durante el estado de sueño profundo, cuando todo se halla fusionado,
es subygado por tamas —la inercia— y la experimenta como felicidad.
Bajo el acicate de las acciones realizadas en previas encarnaciones,
el jiva regresa del sueño profundo al sueño con sueños o al estado de vigilia.

El jiva, el alma encarnada, nace de esta manera en las tres ciudades: los cuerpos burdo, sutil y causal, de donde todas las diversidades han brotado.
Cuando esos tres cuerpos se han disuelto por completo,
solamente entonces este alma se libera de maya y alcanza la dicha eterna.
De ésta nace el prana, los órganos, el espacio, el aire, el fuego, el agua y la tierra que todo lo soportan.

Eso que es el brahma supremo, el yo en todo, el anciano sostenedor del universo, más sutil que lo sutil, eterno,
Eso y únicamente Eso eres Tú.

Tú eres únicamente Eso.
Eso que ilumina el mundo de las experiencias
vive en los estados de vigilia, sueño con sueños y sueño profundo.

Aquél que realiza "Brahma y Yo somos uno", se libera de toda esclavitud.
Distinto de todo aquello que constituye
el experimentador —bhokta—, lo experimentado —bhogya— y la propia experiencia —bhoga—,
en los estados de vigilia, sueño con sueños y sueño profundo,

Yo soy el que todo lo presencia, el siempre auspicioso, la pura consciencia.
Soy el Brahma no-dual.
En mí y sólo en mí nace todo.
En mí y sólo en mí, existe todo.
En mí y sólo en mí, se disuelve todo.
Soy más pequeño que lo menor;también soy lo más inmenso.
Soy el cosmos maravilloso.
Soy el antiguo, el purusha, la base de todo.
Soy hiranyamaya, el efulgente, el siempre eterno.

Soy la incomprensible shakti, la energía.
No tengo manos ni pies.
Puedo ver sin ojos, oír sin oídos, saber sin intelecto alguno.
vacío de toda forma, lo sé todo, pero no hay nadie que me conozca a mí.

Soy la siempre pura consciencia.
Yo y sólo yo, soy el tema de los diferentes Vedas.
Soy el revelador de los Upanishads, del Vedanta y los Vedas.
Sólo Yo soy el verdadero conocedor.
para mí no hay ni virtud —punya—, ni pecado —papa.
No sufro destrucción alguna, ni he tenido nacimiento, ni tengo cuerpo, ni sentidos, ni mente.

Yo solo, soy el tema de los distintos Vedas.
Soy el revelador de los Upanishads, del Vedanta y los Vedas.
Sólo Yo soy el verdadero conocedor.

Para mí ni hay tierra, ni agua, ni fuego, ni aire, ni éter —akasha.
De esta manera, realizando la naturaleza de Paramatma, el Yo supremo, el que mora en la cavidad del corazón,
el que no tiene forma, el que excede toda comparación, advidya —el testigo de todo—, más allá de toda existencia o no existencia, uno alcanza el Yo supremo.

Así termina el Kailvalya Upanishad.

AUM
Paz, paz, paz.

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