31 julio, 2016

Kundalini Yoga


Los antiguos Yoga Shâstras (las ciencias espirituales de la divina comunión) de la India han indicado diferentes métodos para la autorrealización. El despertar del dormido poder del Kundalini es uno de ellos. La durmiente energía espiritual (Kundalini Shakti) en el hombre es despertada por medio del control de la respiración y es llevada gradualmente hasta el tope de la cabeza donde se funde con el loto de los mil pétalos (sahasrâra) asentado en el cerebro.


La meditación es equivocadamente considerada igual a la concentración

La fuerza vital que está en el hombre es también conocida como conciencia. El fundir esta conciencia en la Conciencia Universal ha sido descrito como liberación en el Vedânta (la esencia final de los Vedas). Hoy en día se están promoviendo varios tipos de meditación en la India y en otras partes. Muchas personas equivocadamente confunden la meditación (dhyâna) con la concentración en un solo punto (ekagrata). No hay ninguna relación entre las dos. La concentración es un fenómeno rutinario de cada día en la vida en cualquier forma de actividad humana - el leer, el caminar o el comer. ¿Dónde está la necesidad de perder el tiempo tratando de lograr algo que viene naturalmente? Lo que debemos averiguar es cómo ocurre esta concentración.




Tenemos aquí un libro en la mano. Vemos este libro con nuestros ojos. El momento en que lo vemos, somos capaces de leer las letras. Tan pronto como hemos leído las letras, el intelecto trata de entender el significado y de cavilar sobre ello en la memoria. La mano que sostiene el libro es un miembro del cuerpo. Los ojos que lo ven es un órgano de los sentidos. El intelecto que comprende y la memoria que cavila son igualmente órganos sensorios. Es la acción coordinada de todos los órganos la que nos permite examinar cualquier objeto. Así, la concentración toma lugar en el nivel más bajo de los órganos de los sentidos.

La meditación es un proceso que tiene lugar más allá de los sentidos. Entre la concentración al nivel sensorio y la meditación que está por encima de los sentidos hay una línea fronteriza en la cual ocurre la contemplación (chintana). La contemplación es la segunda mitad de la inteligencia (chit) cuya otra función es la discriminación entre lo correcto y lo equivocado.





Ejemplo de la rosa y de las espinas

Una ilustración aclarará esto. Tenemos un rosal, con ramas, hojas, flores y espinas. El ubicar el lugar donde hay una flor exige concentración. En esta etapa, estamos ocupados únicamente en localizar la flor. Pero la flor debe ser cortada sin tocar las espinas. El amor es la flor. La lujuria es la espina. No hay rosa sin espina. Cómo llegar a la flor del amor sin tocar la espina de la lujuria es el problema. Allí es donde se necesita la contemplación. Habiendo cortado la flor, ¿cómo vamos a usarla? Ofreciéndola a lo Divino.




Meditación significa ofrecer la flor del amor a lo Divino. En el rosal de nuestro cuerpo, está la rosa del amor puro y sagrado que emite la fragancia de las buenas cualidades. Debajo de la rosa, sin embargo, están las espinas en la forma de deseos sensorios. El propósito de la meditación es separar la rosa del amor desinteresado de los sentidos y ofrecerla al Señor.

Desde tiempos remotos, la meditación (dhyâna) ha ocupado un lugar prominente en la India. Hoy en día la gente se sienta en meditación, considerándola como una clase de píldora que se toma cuando se tiene un dolor de cabeza o algún otro dolor. La meditación no es tan sencilla. En el pasado remoto, sabios como Sanatkumara, Narada y Tumburu se dedicaron a la meditación como un medio para despertar el poder del kundalini y llevarlo hasta el sahasrâra. Ahora bien, la meditación debe ser practicada como un medio para cultivar amor puro y desinteresado, renunciando a todos los apegos a las cosas mundanas.


~Sri Sathya Sai Baba (11/03/1984)

Ver discurso completo en:   Los estudiantes y la prácticaespiritual



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